Multicuenta: cómo manejar varias cuentas en cualquier plataforma

Multicuenta: cómo manejar varias cuentas en cualquier plataforma

Las plataformas no prohíben que tengas varias cuentas. Prohíben que una persona se haga pasar por varias. Toda la diferencia entre operar tranquilo y perderlo todo cabe en esa distinción, y es el contenido de esta página.

Tener una cuenta personal y una de empresa, una tienda por marca, un panel por cliente o un buzón por proyecto es normal y está contemplado en las reglas de casi todos los servicios. Abrir cuentas para esquivar un límite, para volver después de una suspensión, para inflar métricas o para simular actividad de terceros es otra cosa: es lo que las políticas llaman abuso, y es lo que los sistemas de detección buscan.

Abajo tienes qué dice cada plataforma, por qué relaciona tus cuentas entre sí y cómo separarlas de forma que no se confundan. Un apunte regional antes de la tabla: en América Latina buena parte de las vinculaciones no ocurre por el navegador sino por el papeleo. El identificador fiscal —RFC en México, CUIT y monotributo en Argentina, NIT y RUT ante la DIAN en Colombia, RUT ante el SII en Chile, RUC ante la SUNAT en Perú— y el instrumento de cobro —Mercado Pago, SPEI, PSE, Nequi, Webpay, Yape— atan las cuentas de forma documental, y eso ninguna herramienta lo separa.

¿Está permitido o no?

Empecemos por definir el término, porque en español no hay un artículo de referencia que lo haga. Multicuenta es administrar más de una cuenta en la misma plataforma, de forma simultánea y sostenida en el tiempo. No es cambiar de sesión de vez en cuando ni prestarle el acceso a un colega un martes: implica que las cuentas conviven, cada una con su propia historia, su propio historial de compras o publicaciones, su propia reputación y, muy a menudo, su propio titular formal — una marca, un cliente, una filial, un país.

Hay dos ideas que se confunden todo el tiempo. Una es tener varias cuentas: algo previsto por las propias plataformas, que para eso construyeron selectores de cuenta, estructuras de negocio, paneles de agencia y roles de administrador. La otra es aparentar ser varias personas distintas: presentar identidades que fingen no tener relación entre sí para obtener algo que a un solo titular no le correspondería. La primera es administración. La segunda es lo que las políticas llaman abuso, y ninguna herramienta la vuelve aceptable.

Los motivos legítimos son concretos y se repiten en todos los mercados. Varias marcas bajo un mismo dueño, cada una con su público y su catálogo. Una agencia que administra los accesos de varios clientes y no puede mezclarlos, porque el día que termina el contrato termina ese acceso y nada de ese cliente debe quedar enredado con el siguiente. La separación entre lo personal y lo laboral, para que un cambio de empleo no arrastre una cuenta privada. La operación en varios países, con idioma, moneda, impuestos y logística distintos, que muchas plataformas resuelven con una cuenta por sitio nacional. Y la separación entre comprar y vender, que en los marketplaces suele ser una recomendación de la propia plataforma y no una picardía.

Por qué la mayoría de las plataformas lo permiten. Porque los casos anteriores son negocios legítimos, y prohibirlos sería prohibir a buena parte de sus mejores clientes. Ninguna política seria dice «una cuenta por persona y punto»; lo que dicen es otra cosa, y es más precisa. Lo que restringen no es el número, sino tres conductas concretas.

Eludir un límite. El límite de boletos por comprador, el límite de publicaciones, el límite de gasto de una cuenta nueva, el cupo de una promoción para primeros usuarios. Abrir otra cuenta para superarlo es abuso, sin importar cuánta tecnología se ponga en medio.

Eludir una sanción. Es el caso más grave y el más común. Una cuenta suspendida y otra nueva creada para volver: se llama evasión de sanción, está prohibido en prácticamente todas las plataformas, y su consecuencia habitual no es recuperar una cuenta sino perder también las que estaban limpias.

Simular a terceros. Cuentas que votan, reseñan, dan me gusta, pujan o interactúan entre sí para fabricar una apariencia de actividad independiente. Aquí el problema no es que existan varias cuentas, sino que se hagan pasar por personas que no se conocen.

Si tu caso no está en esos tres, lo más probable es que estés dentro de las reglas. Lo que queda entonces es un problema técnico, y es el que ocupa el resto de esta página: que la plataforma no confunda tus cuentas legítimas entre sí y trate como una maniobra lo que es simplemente tu forma de trabajar.

Una aclaración de vocabulario, porque el término aparece en toda la serie. La huella digital del navegador es el conjunto de datos técnicos que tu navegador entrega a cada sitio que abres — características de la computadora, del sistema y del propio navegador — cuya combinación resulta casi única. No es una cookie ni un archivo: no se borra desde la configuración, no cambia en una ventana privada y es la misma para todas las cuentas que abras desde ese equipo. En la sección siguiente está el detalle de qué contiene.

Tres señales de vinculación

La mecánica es prácticamente idéntica en todas las plataformas, así que la explicamos una vez aquí.

El dispositivo y su huella. Al abrir una página, tu navegador entrega decenas de datos técnicos que por separado no identifican a nadie: sistema operativo y versión, idioma, zona horaria, resolución y profundidad de color de la pantalla, número de núcleos del procesador, memoria aproximada, lista de fuentes instaladas, resultado de renderizar una imagen con Canvas, identificadores de la tarjeta gráfica vía WebGL, respuesta del procesamiento de audio. La combinación de todos esos valores se repite en muy pocos equipos del mundo. Eso es la huella digital del navegador, y tiene dos propiedades incómodas: no se guarda en ningún archivo que puedas borrar, y no cambia al abrir una ventana privada ni al usar otro perfil de Chrome. Depende de tu computadora, no de tu sesión.

La red y la dirección IP. Todas tus cuentas salen por la misma conexión, en los mismos horarios, desde la misma ciudad.

El almacenamiento y las cookies. Restos de sesión, identificadores en el almacenamiento local del navegador, tokens que quedan de una cuenta y viajan a la siguiente cuando ambas comparten navegador.

A esas tres se suman las señales de negocio, que muchas veces pesan más que las técnicas: el mismo correo, el mismo teléfono, la misma tarjeta o cuenta bancaria, el mismo identificador fiscal, la misma dirección de envío, las mismas plantillas de publicación.

Un detalle que ahorra confusiones: ninguna señal aislada vincula nada. Millones de personas comparten IP con su familia y eso no es un problema. Lo que dispara la relación es la acumulación: cinco coincidencias débiles pesan más que una fuerte.

Tabla de plataformas

Qué dice cada plataforma sobre tener varias cuentas y qué usa para relacionarlas. Una advertencia que aplica a toda la tabla: las políticas cambian, a veces sin aviso. Cada celda debe leerse contra el documento oficial vigente, y donde no hay una condición publicada de forma clara, la respuesta honesta es «no está especificado» — no una estimación.

PlataformaQué dice la política sobre varias cuentasPor qué vincula cuentasGuía dedicada
eBayPermitidas con propósitos distintos; prohibido eludir límites o sancionesDatos de cobro, dirección, dispositivo, plantillas de anuncioeBay: cuántas cuentas de vendedor puedes tener y cómo mantenerlas separadas
Mercado LibreSin cifra publicada de forma comparable entre países; cuentas por paísIdentificador fiscal, cuenta de cobro, dirección de origen, dispositivoMercado Libre: si puedes tener más de una cuenta de vendedor y qué las vincula
AmazonPermitida una segunda cuenta con una necesidad de negocio legítima; prohibido operar cuentas relacionadas tras una suspensiónDatos bancarios, dirección, dispositivo, catálogo— guía en preparación
ShopifyVarias tiendas permitidas; una suscripción por tiendaPerfil de cobro, dominio, correo, panel compartidoShopify: varias tiendas desde un mismo acceso y cuándo conviene separarlas
PayPalUna personal y una empresarial, con correos distintosInstrumento financiero, dirección, dispositivoPayPal: cuántas cuentas admite y cómo convivir la personal con la de negocio
GoogleSin límite numérico publicado; limitado el ritmo y el método de creaciónTeléfono de verificación, dispositivo, correo de recuperaciónGoogle: cómo administrar varias cuentas de Google y sus servicios sin mezclarlas
GmailSin límite numérico publicado; limitado el ritmo y el método de creaciónTeléfono de verificación, correo de recuperación, dispositivoGmail: cuántos buzones puedes crear y qué los relaciona entre sí
OutlookSin confirmar: consultar la ayuda de MicrosoftTeléfono, dispositivo, canales de recuperaciónOutlook: varias cuentas de correo y cómo evitar que queden vinculadas
FacebookUn perfil personal por persona; páginas y cuentas de negocio aparteDispositivo, red, contactos, datos de pagoFacebook: qué permite el perfil personal y dónde entran las páginas de negocio
Facebook AdsVarias cuentas publicitarias bajo una estructura de negocioPerfil de pago, accesos cruzados, dispositivoFacebook Ads: varias cuentas publicitarias sin arrastrar restricciones de una a otra
InstagramVarias cuentas permitidas, con selector nativoDispositivo, contactos, correo y teléfono— guía en preparación
TikTokVarias cuentas permitidas, con selector nativoDispositivo, red, datos de registroTikTok: varias cuentas en la misma plataforma y qué las relaciona
LinkedInUn perfil por persona; páginas de empresa aparteIdentidad verificada, correo, dispositivoLinkedIn: por qué es un perfil por persona y cómo trabajar con páginas de empresa
PinterestPersonal y de empresa por separado: ya no se pueden vincular bajo un mismo accesoCorreo, dominio reclamado, dispositivoPinterest: cuentas personales y de empresa y cómo separarlas bien
DiscordVarias permitidas; evasión de sanción prohibida expresamenteDispositivo, red, canales de recuperaciónDiscord: cuántas cuentas permite y dónde empieza la evasión de sanción
SteamVarias permitidas; cuentas intransferibles ⚠️ el trabajo real ocurre en el cliente de escritorio, no en el navegadorDispositivo, correo, datos de pago, intercambios cruzadosSteam: varias cuentas y qué parte queda fuera del alcance del navegador
SnapchatVarias permitidas ⚠️ plataforma centrada en dispositivos móviles; solo la parte publicitaria y administrativa vive en la computadoraDispositivo móvil, teléfono, datos de pago del panelSnapchat: varias cuentas y qué se puede administrar desde la computadora
Monederos de criptomonedasSin restricción de número; el riesgo está en el rastro en cadenaDispositivo, direcciones relacionadas, exchange asociadoMonederos de criptomonedas: cuántos usar y cómo aislar sus sesiones web
Twitter / XSin resumen verificado: consulta las condiciones de uso vigentes de la plataformaDispositivo, teléfono, red
RedditSin resumen verificado: consulta las condiciones de uso vigentes de la plataformaDispositivo, red, patrones de uso
TelegramSin resumen verificado: consulta las condiciones de uso vigentes de la plataformaNúmero de teléfono, dispositivo
OnlyFansSin resumen verificado: consulta las condiciones de uso vigentes de la plataformaIdentidad verificada, datos de pago, dispositivo

Una advertencia sobre cómo leer esta tabla: la columna de políticas resume el principio estable de cada plataforma —si admite varias cuentas y bajo qué condición—, no la redacción literal de sus condiciones de uso, que cambia sin aviso y hay que leer en el sitio de la propia plataforma antes de decidir nada. Donde la serie todavía no tiene guía dedicada, la fila aparece con un guion.

Por segmento

La tabla es un inventario; esta sección es el mapa. Cada segmento vincula cuentas por un motivo distinto, y saber cuál es el dominante en el tuyo ahorra trabajo: no tiene sentido pulir la huella del navegador si lo que te une dos tiendas es la cuenta bancaria.

Comercio electrónico y marketplaces. eBay, Shopify, Mercado Libre, Amazon. El factor decisivo aquí no es técnico: son los datos de cobro, la dirección de origen de los envíos y el identificador fiscal. Dos tiendas que depositan en la misma cuenta bancaria están vinculadas de forma documental, y ningún aislamiento de navegador cambia eso. Se suman el catálogo —productos idénticos con las mismas fotos se detectan sin esfuerzo— y la reputación, que no se transfiere entre cuentas. Las guías del segmento responden preguntas concretas: eBay, cuántas cuentas de vendedor puedes tener y cómo mantenerlas separadas; Shopify, cómo administrar varias tiendas desde un mismo acceso y cuándo conviene separar las suscripciones; Mercado Libre, si puedes tener más de una cuenta de vendedor y qué es exactamente lo que las vincula entre países. La guía de Amazon está en preparación y por eso su fila de la tabla no lleva enlace.

Pagos. PayPal y los instrumentos de cobro locales. Es el segmento que menos margen deja: un servicio financiero está obligado a identificar a su titular, así que la vinculación entre cuentas no es un efecto secundario sino parte del producto. Lo que une aquí es el instrumento financiero, el documento del titular y la dirección declarada. Conviene empezar por la guía de PayPal, sobre cuántas cuentas admite y cómo convivir la personal con la de negocio sin que una arrastre a la otra. Y la regla que atraviesa el segmento entero: eludir la verificación de identidad no es una zona gris, es un incumplimiento regulatorio.

Correo y cuentas base. Las cuentas de Google, Gmail y Outlook. Se llaman cuentas base porque casi todo lo demás cuelga de ellas: el acceso a los marketplaces, la recuperación de contraseñas, la doble autenticación, los paneles publicitarios. Lo que las relaciona no es tanto el dispositivo como el número de teléfono de verificación y el correo de recuperación, que la gente repite sin darse cuenta en cinco cuentas distintas. Lo que se limita tampoco es el total de buzones, sino el ritmo y el método con que se crean. Tres materiales cubren la zona: cómo administrar varias cuentas de Google y sus servicios sin mezclarlas, cuántos buzones de Gmail puedes crear y qué los relaciona entre sí, y cómo llevar varias cuentas de Outlook sin que queden vinculadas. Antes de abrir el quinto buzón personal, considera si lo que corresponde es correo corporativo en tu propio dominio: así la propiedad queda en la empresa y no en quien lo creó.

Redes sociales. Pinterest, Snapchat, Instagram, TikTok, LinkedIn, Facebook. Aquí lo que vincula es el dispositivo y el comportamiento: el mismo equipo, la misma conexión, los mismos contactos sugeridos, los mismos horarios de publicación. Casi todas ofrecen un selector de cuentas nativo y para la mayoría de la gente eso alcanza; su límite es que todas las cuentas conviven en el mismo dispositivo. Las guías entran en el detalle de cada una: Pinterest, cómo separar la cuenta personal de la de empresa cuando ambas cuelgan de un mismo acceso; Snapchat, qué parte del trabajo con varias cuentas se puede llevar desde la computadora y qué se queda en el teléfono; TikTok, qué relaciona varias cuentas más allá del selector; LinkedIn, por qué es un perfil por persona y cómo se trabaja con páginas de empresa; Facebook, qué permite el perfil personal y dónde entran las páginas. La guía de Instagram está en preparación. Antes de multiplicar cuentas, revisa si el problema se resuelve con roles y permisos dentro de una sola.

Publicidad. Facebook Ads, Snapchat Ads y los paneles publicitarios de Google. El punto sensible es el perfil de pago: un método compartido entre paneles los relaciona, y es la vía por la que una restricción se propaga de un anunciante a otro. Aquí la separación de entornos importa más que en ningún otro segmento, porque las agencias administran decenas de paneles ajenos desde un mismo equipo. La guía específica trata cómo llevar varias cuentas publicitarias en Facebook Ads sin arrastrar restricciones de una a otra.

Comunidades y gaming. Discord y Steam. Tener varias cuentas es común en ambas y, aun así, la evasión de sanción está nombrada de forma explícita en sus reglas. Lo que vincula es el dispositivo, la red, los canales de recuperación y —en el caso de los objetos— el rastro de los intercambios entre cuentas propias. Conviene leer cuántas cuentas permite Discord y dónde empieza exactamente la evasión de sanción, y qué pasa con varias cuentas de Steam y qué parte queda fuera del alcance del navegador, porque el cliente de escritorio y las sesiones de juego no son superficie web.

Criptomonedas. Ninguna red limita cuántos monederos puedes tener. El problema es distinto: las transacciones son públicas, y monederos que interactúan entre sí quedan relacionados de forma permanente en la cadena, sin posibilidad de deshacerlo. Lo que sí se aísla son las sesiones web —los exchanges y las interfaces de los monederos—, y de eso trata la guía sobre cuántos monederos de criptomonedas usar y cómo separar sus sesiones.

La regla general de aislamiento

Una fórmula que resume todo lo anterior: una cuenta = un perfil = una IP.

La lógica es sencilla. Si cada cuenta vive en un entorno que no comparte nada con los demás, no hay coincidencias que acumular. Aislar no es esconderse: es dejar de producir señales que digan «esto es la misma persona» cuando en realidad son dos negocios o dos países distintos. Por eso la regla se aplica antes del primer inicio de sesión: una cuenta que nació en un entorno compartido ya dejó ese rastro, y limpiarlo hacia atrás rara vez funciona.

Un perfil significa un entorno completo: su propia huella, sus propias cookies, su propio almacenamiento. No una pestaña, no una ventana privada, no un perfil de Chrome — esos separan cookies pero comparten huella e IP.

Una IP significa estable y no compartida con las otras cuentas, y coherente geográficamente con la cuenta: una tienda mexicana administrada desde una IP mexicana.

Y un acceso por persona. La contraseña compartida es la fuga más frecuente en los equipos: cuando cinco personas entran a la misma cuenta desde cinco lugares, la plataforma ve un patrón de acceso imposible y nadie puede reconstruir después quién hizo qué. Permisos nominales, retirables uno por uno.

Y coherencia interna. La zona horaria y el idioma del perfil deben corresponder al país de su IP. Un perfil con IP colombiana, reloj europeo y navegador en inglés describe una combinación que existe, pero es rara — y lo raro se revisa.

Qué pasa cuando la regla se rompe. Dos cuentas en el mismo navegador comparten cookies y huella: la relación es inmediata. Dos cuentas con la misma IP y comportamientos similares: relación probable. Una cuenta que cambia de país cada día: verificaciones de seguridad. Un perfil cuya huella cambia en cada arranque: tan sospechoso como diez cuentas en el mismo equipo, porque ningún dispositivo real cambia de hardware a diario.

Existen herramientas hechas para implementar esta regla. 🚀 Dolphin Anty es una de ellas: una aplicación de escritorio para Windows, macOS y Linux donde cada cuenta vive en su propio perfil, con 20 parámetros de huella configurados para no contradecirse entre sí, cookies aisladas y un proxy asignado que se levanta con el perfil; para equipos, el acceso se reparte por permisos y el de cada persona se puede retirar sin tocar el resto.

Interface Dolphin Anty ES

Y los límites, dichos una sola vez y en serio: esto reduce el riesgo de que cuentas legítimas se vinculen por entorno o por red. No da anonimato, no garantiza que no haya bloqueos, no separa lo que tus datos de cobro ya unieron, y no cubre las aplicaciones móviles ni los clientes de escritorio de terceros. Las reglas de cada plataforma tienen prioridad sobre cualquier herramienta, y cumplirlas —junto con la legislación del país donde trabajas— es responsabilidad del usuario.

Lo que no hay que hacer

Cinco cosas que aparecen una y otra vez, con la razón por la que salen mal:

Abrir una cuenta nueva en lugar de una sancionada. Es evasión de sanción, está prohibido en todas partes, y su resultado más común es perder también las cuentas limpias que compartían señales con ella.

Comprar, alquilar o vender cuentas. Prohibido en prácticamente todos los términos de servicio, y además compras un historial que no conoces.

Inflar métricas. Seguidores, reseñas, votos, interacciones fabricadas con cuentas propias. Es la conducta que la mayoría de las políticas nombra explícitamente.

Registrarse con datos de otra persona. Deja de ser un incumplimiento contractual y pasa a ser suplantación de identidad, con consecuencias legales según el país.

Eludir la verificación de identidad. En servicios financieros y de pagos, además de violar los términos, incumple obligaciones regulatorias de prevención de lavado de dinero. No es una zona gris.

Por dónde empezar

Un checklist corto para poner orden hoy:

Haz el inventario. Escribe todas tus cuentas de trabajo y para qué sirve cada una. Si alguna no tiene una razón clara, ya encontraste el primer problema.

Lee las políticas de las dos o tres plataformas donde más te juegas. Solo la parte de cuentas múltiples: son unos párrafos.

Lista qué comparten tus cuentas. Correo, teléfono, tarjeta, cuenta bancaria, identificador fiscal, dirección, navegador, conexión. Esa lista es el diagnóstico completo: cada punto repetido es una coincidencia que la plataforma también puede ver.

Separa primero lo que puedas separar sin romper nada. Correos y sesiones son lo más fácil; los datos de cobro, lo más difícil y a veces imposible.

Define un entorno por cuenta para las que de verdad no deben relacionarse. Un perfil, no una pestaña ni una ventana privada.

Asigna a cada perfil su propia IP, del país donde opera esa cuenta. Estable, no compartida con las demás y coherente con el mercado al que apunta la cuenta.

Haz coincidir la configuración con la IP. Zona horaria, idioma del navegador y formato regional del perfil deben corresponder al país desde el que dice conectarse.

Ordena los accesos del equipo. Permisos nominales en lugar de contraseñas compartidas, y una bitácora de quién entró a qué.

Comprueba antes de trabajar. Con el perfil abierto, revisa IP, DNS, WebRTC y zona horaria en un verificador antes de iniciar sesión en nada. Es el paso que más problemas evita y el que más gente se salta.

Escribe el procedimiento. Qué cuenta usa qué perfil, qué IP le toca y quién tiene acceso. Sin eso, el orden dura hasta la primera persona nueva en el equipo.

Para llevar esa lista a la práctica hace falta una herramienta que cree perfiles de navegador aislados y les asigne un proxy propio. 📌 Dolphin Anty es una aplicación de escritorio para Windows, macOS y Linux: se instala localmente en tu computadora, cada cuenta trabaja en su propio perfil con su huella y sus cookies, el proxy se levanta junto con el perfil y los accesos del equipo se reparten por permisos. Las condiciones de uso y los planes disponibles se consultan en la página de tarifas. La herramienta ordena el entorno técnico; no sustituye la lectura de las políticas de cada plataforma.

Preguntas frecuentes

¿Cómo agrego otra cuenta de Google en mi navegador?

Esa es una pregunta distinta y con respuesta sencilla: se hace desde el propio menú de cuenta del navegador o del servicio, y existe una guía específica sobre cómo trabajar con varias cuentas de Google y sus servicios, enlazada desde la tabla. Lo que esta página cubre es otra cosa: cuándo varias cuentas están permitidas y cómo evitar que se relacionen entre sí.

¿Cuántas cuentas puedo tener en la plataforma X?

Consulta la fila correspondiente de la tabla y, sobre todo, el documento oficial que ahí se enlaza. Ninguna cifra sin fuente merece confianza, incluidas las que circulan en foros con mucha seguridad.

¿Un perfil de Chrome es suficiente?

Para separar cuentas personales, sí. Para cuentas que no deben relacionarse entre sí, no: los perfiles de Chrome separan cookies y sesiones, pero comparten huella digital e IP.

¿Puedo administrar todo desde el celular?

Depende de la plataforma. Algunas son móviles por naturaleza y su trabajo diario vive en la aplicación. Las herramientas de aislamiento de las que habla esta guía son de escritorio y cubren la superficie web.

¿Tener varias cuentas es ilegal?

No en sí mismo. Lo que puede ser ilegal es lo que hagas con ellas —suplantar identidad, defraudar, eludir requisitos regulatorios—, y aparte está el incumplimiento de las condiciones de servicio, que es contractual y tiene sus propias consecuencias.

¿Se pueden tener varias cuentas en general?

Como regla, sí. Casi ningún servicio grande prohíbe el número; lo que cambia de una plataforma a otra es qué separación exige —correos distintos, tipos de cuenta distintos, una cuenta por país— y qué considera abuso. Por eso esta página tiene una tabla en lugar de una respuesta única.

¿Qué es exactamente lo que vincula dos cuentas?

Tres señales técnicas —el dispositivo y su huella, la red y la IP, las cookies y el almacenamiento— y un grupo de señales de negocio que suele pesar más: el mismo correo, el mismo teléfono, el mismo medio de pago, el mismo identificador fiscal, la misma dirección. Ninguna vincula sola; lo que vincula es la acumulación.

¿Sirve cambiar de navegador o usar el modo incógnito?

No para esto. El modo incógnito borra cookies e historial al cerrar la ventana, pero no cambia la huella del equipo ni la dirección IP. Instalar otro navegador cambia algunos valores y deja intactos los del sistema y la red.

¿Y si mi cuenta ya está bloqueada?

El camino es el proceso de revisión o apelación de esa plataforma, con los documentos que pida. Abrir otra cuenta para reemplazarla es evasión de sanción: en el mejor de los casos dura poco, y en el peor arrastra a las cuentas que seguían en orden.

Todo esto se reduce a una decisión que tomas una vez: separar de entrada, o desenredar después. Lo primero cuesta una tarde de organización; lo segundo cuesta cuentas.

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